• 3 min de lectura

El mes de septiembre marca el inicio de un nuevo curso. Un momento de referencia para los estudiantes y no tan estudiantes. Muchos profesionales que dejaron el colegio o la universidad hace ya tiempo, mucho tiempo, siguen entendiendo la vuelta de las vacaciones de verano como el punto de partida de sus respectivos calendarios.

Es época de nuevos retos, como bien recomendábamos en el artículo publicado hace unos días sobre rutinas para la vuelta al cole que puedes ver aquí. Si entre tus propósitos está el de acercarte un poco más al mundo de las inversiones, este contenido te puede ser de gran ayuda. ¿Nos acompañas?

¿Gestión activa o gestión pasiva?

Estrategia de inversión

¡Enhorabuena! Has decidido empezar a invertir. Este es un gran paso que te hará entender el ahorro de una forma muy diferente. Pero no te creas que el camino termina aquí, esta ha sido solo la primera de muchas decisiones que están por llegar. Y la siguiente parada no es otra que definir la estrategia de inversión.

Gestión activa vs. gestión pasiva, que empiece el debate/combate

Es una forma algo genérica de clasificar las posibles formas de gestionar una cartera o fondo de inversión, pero nos permite entender de manera bastante gráfica el grado de acción que tendremos ante cada una de ellas.

Ambas estrategias tienen sus férreos defensores, hasta el punto de iniciar una batalla al más puro estilo de los partidarios de la tortilla de patatas con cebolla o sin ella. Sí, sí, amigos y amigas, a ese nivel. Sin embargo, a diferencia de la discusión entre las tortillas, aquí las dos opciones no son incompatibles. Conozcamos ambas posturas más de cerca para poder entenderlo.

  • La gestión activa. Como su nombre bien indica, hay actividad. Las decisiones de inversión se toman con criterio propio. El gestor del fondo de inversión o de la cartera determina dónde y cuándo invertir según la información de la que dispone y su propio criterio. Se escoge en qué valores del IBEX 35, NASDAQ, o cualquier otro mercado del mundo, se quiere invertir.
  • La gestión pasiva. Esta estrategia consiste en poco más que replicar un determinado índice bursátil. Se comprarían acciones de todas las empresas del IBEX 35, NASDAQ, o ese otro mercado escogido, de forma proporcional a la ponderación que tiene cada una en el índice. La aparición de ETF y otro tipo de fondos indexados facilitan bastante esta opción para la que si no habría que comprar acción por acción. Existe otra forma de gestión entendida como pasiva que no respeta la proporción de los valores en el índice, sino que es equiponderada, dando a todos los valores del índice el mismo peso. Pero en esta ocasión no entraremos en tanto detalle para que resulte más sencillo.

Diferencias más allá de la estrategia

Aunque su principal diferencia está en su estrategia: la gestión pasiva replica un índice y la gestión activa selecciona los valores que mejor piensa el gestor que se van a comportar, para intentar superar al propio índice (cosa que se puede conseguir o no), ¿qué otras diferencias podemos encontrar?

  1. Carga de trabajo. La activa precisa de un mayor seguimiento de los mercados, de las empresas que los constituyen y de la actualidad en general. Si eres un particular, esto significa tiempo, pero si lo traducimos en un gestor de fondo de inversión ese tiempo se traduce en mayores comisiones. Los recursos hay que pagarlos.
  2. Control del riesgo. Ya hemos comentado en alguna ocasión que para alcanzar una mayor rentabilidad hay que exponerse a un riesgo mayor. Pero mucha precaución con esto. Si te decantas por la activa, deberás tener mucho ojo a la hora de escoger. No todos los valores ni los fondos activos consiguen superar la rentabilidad de los índices bursátiles, y si pagas más comisiones deberías obtener una mayor rentabilidad para poder sufragar esos mayores costes. ¡Una operación propia de las matemáticas más elementales!

Cuestión de perfiles y momentos

No hay una opción mejor que otra, lo que sí hay son perfiles de inversor diferentes y épocas más apropiadas para cada una de estas estrategias de inversión, que en la mayoría de los escenarios podrán combinarse sin problema.

Manolete, ¡si no sabes torear “pa” qué te metes! Mucho cuidado también con dejarnos guiar por quienes se la dan de expertos. No hay más que pensar en lo que ha pasado con las criptomonedas en los últimos meses.

En épocas con mercados más eficientes, la gestión que hemos denominado pasiva puede dar sus frutos (la rentabilidad histórica así lo demuestra). Pero, ante mercados más ineficientes, como el actual, podría llegar a tener más eficacia una correcta gestión activa. Mucho dependerá de los plazos previstos para estar invertido. Pero no te lances sin saber. Al empezar a invertir, hay que extremar las precauciones, que también será un momento complicado para mantenerse activo, aunque a esta modalidad siempre le quedará la posibilidad de refugiarse en la liquidez.

Contar con un asesor puede proporcionarte el respaldo que necesitas. Este analizará el tipo de perfil de cada persona y se adecuará a sus preferencias, gestionando el riesgo y la situación del mercado en cada momento. Nuestros expertos en fondos de inversión podrán asesorarte para diversificar tu patrimonio según tus objetivos. ¡Contacta aquí con ellos!

Más artículos sobre:

También te puede interesar

Nuestros productos